Las tareas escolares…¿elemento formativo o agobio innecesario?

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Dejar tarea en nuestro país es una tradición sumamente arraigada. El acto es tan común y a veces entendido como indispensable que en mis años como docente de educación primaria he llegado a escuchar en voz de varios padres de familia que un maestro es bueno o malo en relación a la mucha, poca o nula tarea que deje a sus alumnos; incluso sin reflexionar sobre el sentido de ésta. Y lo mismo puedo decir de algunos compañeros maestros con quienes he discutido acerca del tema.

El caso es que lo que leerán en las siguientes líneas surge de mi interés de empezar –o continuar- un debate al respecto, debido principalmente a que el sistema educativo muestra indicios implícitos sobre su postura respecto al tema, pero no termina por hacerla de manera clara.

Los defensores del acto de dejar tarea a los alumnos señalan principalmente aspectos como:

  • Que dejar tarea es una manera efectiva de formar alumnos responsables, independientes y autónomos.
  • Que es un elemento indispensable del acto educativo porque sirve para consolidar los aprendizajes obtenidos en clase, e incluso para presentar un nuevo contenido.
  • Que a través de los deberes en casa los alumnos adquieren progresivamente habilidades que no se pueden adquirir en la escuela, o bien que de solo realizarse en ésta requerirían un tiempo más prolongado.
  • Que permite establecer vínculos entre los estudiantes y sus padres al acompañarlos en la realización de las tareas.
  • Que dejar tarea es una forma de formar alumnos disciplinados e incluso asegurar que el tiempo en el hogar se use de manera adecuada.

Por otra parte están los cada vez más numerosos opositores al acto de dejar tarea, quienes aportan comentarios como:

  • Que en la época actual, considerando el aumento de las horas que los menores permanecen en la escuela –que en educación básica puede ser de hasta ocho horas­– es innecesario dejar tarea debido a que ese tiempo extra debería ser ya el mejor reforzamiento para los alumnos.
  • Que los niños necesitan tiempo para ser niños, es decir, que el hogar no es sucursal de la escuela y que el tiempo que pasan haciendo sus deberes escolares los priva de tiempo para convivir con la familia o que incluso viola el derecho de todo ser humano de disfrutar del descanso y el esparcimiento.
  • Algunos movimientos más radicales, se quejan de que hay profesores que entregan tantas tareas a los estudiantes que siembran la sospecha de su pobre desempeño en el aula pretendiendo que los padres cumplan un rol para el que no están preparados, especialmente cuando en los deberes se repiten constantemente temas que aún no se abordan en la clase.
  • En relación al anterior, una queja constante por parte de tutores, padres y alumnos de educación básica es que hay maestros cuya costumbre es dejar mucha tarea y nunca revisarla o hacerlo esporadicamente. Y lo mismo ocurre para quien utiliza castigos por su incumplimiento que pueden ir desde la obtención de puntos buenos o malos –sea lo que sea, que esto signifique– hasta dejar a un niño sin su descanso a la hora del recreo.

 Por mi parte, pienso que dejar tarea en México, ya que no hay una regulación al respecto debería ser de entrada con sentido común y después con sentido profesional…es decir, como maestro apoyo algunas de las razones para dejar tarea a los alumnos, pero soy consciente que no es posible dejar tareas en forma tan exagerada que los niños lleguen a casa para comer de prisa porque deben hacer las tareas durante varias horas. Ese es el sentido común.

Por otro lado, mi sentido profesional me dice en primer lugar que las tareas deberán tener una razón didáctica para existir es decir, que las tareas breves deben servir para favorecer, tal como un principio pedagógico actual lo señala, para favorecer la cultura del aprendizaje, esto es, que con frecuencia se soliciten tareas atractivas para los alumnos…por ejemplo en mi caso valoraría más el simple acto de conversar con sus familiares o preguntarles su opinión o aportaciones sobre un tema visto o que se verá (así nada más en forma oral) que pedirles que respondan de la página 10 a la página 15 del libro o de una “guía escolar”.

Finalmente, como escribía al principio de este posteo, en el sistema educativo actual se recuerda al hablar de autonomía curricular, que los niños que participan en la escuela o fuera de ella en actividades diferentes a lo académico (por ejemplo participar en algún deporte o actividad artística o recreativa) es mejor para el desarrollo de un alumno ya que favorece su desarrollo integral y claro que para eso hay que ser flexibles y dejar tarea para cuando sea necesario.

¿Qué les parece?, ¿cuál es su opinión?

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