Precursoras de una nueva era

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En la actualidad sabemos bien que tanto hombres como mujeres tenemos las mismas capacidades y que por ello merecemos los mismos derechos, oportunidades y responsabilidades. Pero no siempre fue así. De hecho, aún hoy falta lograr que estos principios sean aceptados y llevados a la práctica por todas las personas, por ello me gustaría recordar a dos mujeres cuya vida fue importante en la historia de lo que hoy es Nayarit, sobre todo porque través de su obra fueron pioneras en demostrar la inteligencia y mérito del género femenino: las hermanas Paula y Rosa Navarro Flores.

Rosa Navarro fue la menor y nació en Compostela, Nayarit, el 30 de marzo de 1850. Sus padres fueron Albino Navarro y Mariana Flores. Al morir su madre cuando Rosa aún era muy pequeña, su hermana Paula fue quien le enseñó sus primeras letras, con lo cual fue suficiente para revelar sus primeras destrezas pues no fue a la escuela hasta los catorce años, edad en la que ya había fallecido también su padre y uno de sus tíos la inscribió junto a su hermana en el Liceo de Niñas de Guadalajara.

Fue en el mismo Liceo de Niñas donde posteriormente Rosa Navarro obtuvo el título de preceptora de primer orden, habiendo cursado todas las materias que se exigían por aquel tiempo a los profesores de instrucción primaria. Trabajó como profesora en una escuela de Mascota, Jalisco. Después fue nombrada directora de la Escuela Superior N.º 2 para niñas en la ciudad de Guadalajara. Aprendió los idiomas inglés y francés para poder enseñarlo a sus alumnas. También demostró su talento en la escritura, tanto en verso como en prosa; redactó artículos sobre educación para distintas publicaciones, incluido el periódico tapatío Las clases productoras y la revista Violetas del Anáhuac donde algunas mujeres de la época escribieron sobre literatura, política, historia, ciencias exactas y naturales, vida doméstica, salud e instrucción femenina. Fue también fundadora de la Logia Masónica Xóchitl, donde participó activamente a lado de su hermana Paula y destacadas mujeres.

Pese a que algunas biografías de Rosa Navarro afirman que murió el 21 de marzo de 1892, al caerse por las escaleras de su casa, la escritora y profesora Elvira Hernández Carballido afirma que, en realidad con ese accidente, que por cierto se ocasionó al realizar un experimento de electricidad, solamente perdió la razón por un tiempo y que finalmente murió en el año de 1900.

En la actualidad el nombre de Rosa Navarro está escrito con letras doradas en una de las salas del H. Congreso del estado de Nayarit.

Por su parte Paula Navarro Flores, fue ocho años mayor que Rosa y nació también en el actual municipio de Compostela, Nayarit, en 1842. Cuando falleció su madre, Paula tenía cumplidos ya la mayor parte de los estudios de instrucción primaria (que recibió en su natal Compostela), así que fue ella la primera mentora de su hermana. Después vivió junto a su familia en el estado de Jalisco, primero seis años en el municipio de San Sebastián del Oeste y luego en la ciudad de Guadalajara. Como se dijo antes, fue inscrita junto a Rosa en el Liceo de las Niñas de Guadalajara. Aunque ella no se tituló de inmediato como preceptora sino hasta años después en que acompañó a su hermana en sus primeras experiencias como profesora.

A diferencia de Rosa, a Paula sí le tocó trabajar en el estado que la vio nacer, pues tuvo la oportunidad de dar clases en algunas comunidades rurales de la Sierra del Nayar.  Participó también en la Logia Masónica Xóchitl que fuera creada por su hermana en el estado de Jalisco (y de la que en algún momento le tocó ser lideresa). Además, escribió tanto artículos pedagógicos donde opinaba sobre los nuevos métodos de enseñanza de la época que llevó a distintas publicaciones, como artículos políticos para el periódico semanario de Tepic llamado El Vigía del Pacífico. Murió en Guadalajara a principios del siglo XX.

La influencia de ambas nayaritas en el cambio de paradigma de las mujeres mexicanas es innegable, no por nada la escritora guerrerense Laureana Wright, incluyó a las hermanas Paula y Rosa Navarro Flores en su aclamado libro Mujeres notables mexicanas, publicado en 1910.

En la actualidad sabemos bien que tanto hombres como mujeres tenemos las mismas capacidades y que por ello merecemos los mismos derechos, oportunidades y responsabilidades. Pero no siempre fue así. De hecho, aún hoy falta lograr que estos principios sean aceptados y llevados a la práctica por todas las personas, por ello me gustaría recordar a dos mujeres cuya vida fue importante en la historia de lo que hoy es Nayarit, sobre todo porque través de su obra fueron pioneras en demostrar la inteligencia y mérito del género femenino: las hermanas Paula y Rosa Navarro Flores.

Rosa Navarro fue la menor y nació en Compostela, Nayarit, el 30 de marzo de 1850. Sus padres fueron Albino Navarro y Mariana Flores. Al morir su madre cuando Rosa aún era muy pequeña, su hermana Paula fue quien le enseñó sus primeras letras, con lo cual fue suficiente para revelar sus primeras destrezas pues no fue a la escuela hasta los catorce años, edad en la que ya había fallecido también su padre y uno de sus tíos la inscribió junto a su hermana en el Liceo de Niñas de Guadalajara.

Fue en el mismo Liceo de Niñas donde posteriormente Rosa Navarro obtuvo el título de preceptora de primer orden, habiendo cursado todas las materias que se exigían por aquel tiempo a los profesores de instrucción primaria. Trabajó como profesora en una escuela de Mascota, Jalisco. Después fue nombrada directora de la Escuela Superior N.º 2 para niñas en la ciudad de Guadalajara. Aprendió los idiomas inglés y francés para poder enseñarlo a sus alumnas. También demostró su talento en la escritura, tanto en verso como en prosa; redactó artículos sobre educación para distintas publicaciones, incluido el periódico tapatío Las clases productoras y la revista Violetas del Anáhuac donde algunas mujeres de la época escribieron sobre literatura, política, historia, ciencias exactas y naturales, vida doméstica, salud e instrucción femenina. Fue también fundadora de la Logia Masónica Xóchitl, donde participó activamente a lado de su hermana Paula y destacadas mujeres.

Pese a que algunas biografías de Rosa Navarro afirman que murió el 21 de marzo de 1892, al caerse por las escaleras de su casa, la escritora y profesora Elvira Hernández Carballido afirma que, en realidad con ese accidente, que por cierto se ocasionó al realizar un experimento de electricidad, solamente perdió la razón por un tiempo y que finalmente murió en el año de 1900.

En la actualidad el nombre de Rosa Navarro está escrito con letras doradas en una de las salas del H. Congreso del estado de Nayarit.

Por su parte Paula Navarro Flores, fue ocho años mayor que Rosa y nació también en el actual municipio de Compostela, Nayarit, en 1842. Cuando falleció su madre, Paula tenía cumplidos ya la mayor parte de los estudios de instrucción primaria (que recibió en su natal Compostela), así que fue ella la primera mentora de su hermana. Después vivió junto a su familia en el estado de Jalisco, primero seis años en el municipio de San Sebastián del Oeste y luego en la ciudad de Guadalajara. Como se dijo antes, fue inscrita junto a Rosa en el Liceo de las Niñas de Guadalajara. Aunque ella no se tituló de inmediato como preceptora sino hasta años después en que acompañó a su hermana en sus primeras experiencias como profesora.

A diferencia de Rosa, a Paula sí le tocó trabajar en el estado que la vio nacer, pues tuvo la oportunidad de dar clases en algunas comunidades rurales de la Sierra del Nayar.  Participó también en la Logia Masónica Xóchitl que fuera creada por su hermana en el estado de Jalisco (y de la que en algún momento le tocó ser lideresa). Además, escribió tanto artículos pedagógicos donde opinaba sobre los nuevos métodos de enseñanza de la época que llevó a distintas publicaciones, como artículos políticos para el periódico semanario de Tepic llamado El Vigía del Pacífico. Murió en Guadalajara a principios del siglo XX.

La influencia de ambas nayaritas en el cambio de paradigma de las mujeres mexicanas es innegable, no por nada la escritora guerrerense Laureana Wright, incluyó a las hermanas Paula y Rosa Navarro Flores en su aclamado libro Mujeres notables mexicanas, publicado en 1910.

Hermanas Navarro Flores, Paula y Rosa.

PREGUNTAS

1.- ¿Cómo se llamaron los padres de Paula y Rosa Navarro?

2.- ¿Cuál fue la motivación de Rosa Navarro para aprender los idiomas inglés y francés?

3.- ¿A qué pudo deberse que Paula haya terminado sus estudios como profesora hasta después que su hermana menor concluyó los suyos?

4.- ¿Qué te gustó más de este texto?

5. ¿Piensas que es importante recordar la vida de hombres y mujeres destacados?, ¿por qué?


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