Recreo lector

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Como una alternativa hacia la manera en que tradicionalmente se afronta el problema del fomento a la lectura, les presento la estrategia llamada “Recreo lector”. Se trata, en pocas palabras, de un tiempo en la escuela donde los niños salen del aula a leer lo que ellos elijan. Un espacio donde nadie les diga qué leer, donde no se les corrija a cada palabra, ni se les pida una actividad posterior, un tiempo en el que ellos pueden leer porque sí. Nada más eso.

Objetivo: Que los alumnos disfruten de un tiempo exclusivo para leer libremente, desarrollando así sus gustos y preferencias literarias.

Materiales:

  • Libros y materiales de la biblioteca del aula
  • Libros y materiales de la biblioteca escolar.
  • Libros, revistas y otros materiales que los alumnos lleven a la escuela.

Procedimiento:

  1. Con anticipación se acuerda entre el personal docente un momento específico en que se suspenden las clases y los alumnos salen del aula durante 15, 20, 30 o más minutos para leer lo que ellos gusten. NO se trata del recreo diario, es aparte. Nosotros empezamos con 20 minutos un día a la semana.
  2. Cada maestro(a) se compromete a instalar mesas, anaqueles o tendederos con libros, ya sean de la biblioteca del aula, de la escuela, de su propiedad o de los propios alumnos.
  3. Es importante que los maestros se abstengan de encargar cualquier tipo de tarea a los alumnos, pero sí es importante que desempeñen la función de orientadores en caso de que algún pequeño lo necesite. De igual manera deben comprometerse a que durante ese tiempo ellos mismos leerán algún material para educar con el ejemplo.
  4. Durante el recreo lector se suspende la venta de productos de la tiendita escolar para evitar la confusión con el recreo ordinario.
  5. Cuando los alumnos vuelven al aula, y solo si ellos lo desean, es sensato que se les permita intercambiar comentarios sobre su experiencia lectora.
  6. Finalmente es bueno involucrar a padres de familia para que de manera relajada comenten con sus hijos acerca de sus lecturas recreativas que bien pueden complementarse con el préstamo de libros a domicilio.

¿Qué piensas?, ¿se puede o no llevar a cabo?…o mejor dicho ¿qué tendríamos que hacer para que esta y muchas otras actividades de promoción a la lectura sean eficaces?

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